sábado, 14 de abril de 2007

Cedaceros


Corría el año 1965 y yo apenas tenia siete años. Cedaceros era una pequeña calle situada prácticamente en el centro de aquel castizo Madrid de entonces. Recuerdo con vehemencia el aroma de una bombonería llamada Juncal donde mis padres compraban cacao para el desayuno. Dos camiserías para gente elegante, Arce y Burgos y a la sazón el vetusto club de Madrid, daban a la calle un cierto aire londinense. En la esquina con la carrera de San Jerónimo había una pequeña iglesia de frailes jesuitas, cuando doblaba por aquel entonces, moderno y brioso atravesando la via, un aparatoso trolebus lanzando chispas. Al doblar la calle Arlabán, una pequeña tienda de estampas taurinas y mapas medievales regentada por un coloso de capa y sombrero. Un pequeño estanco, porque el fumar era un placer, dividía la calle pegado a una peluquería para caballeros, "di que te lo dejen cortito" donde sonaba eterna y somnífera la sintonía y los consejos de Elena Francis por la radio crujiente del establecimiento. Quizás resuene todavía en las noches de Cedaceros, cuando el silencio se apodera por un instante de esta entrañable calle de mi corazón, el crepitar de aquellas viejas cintas de Tarzan y Kin Kong que un día hicieron las delicias del pequeño abandonado cine Arniches, hoy condenado a la soledad que impone el tiempo.

4 comentarios:

Bohemia dijo...

"Rupairu, Rupairu" lo memoricé desde la cama cuando ese nombre me llegó la noche menos pensada...Pasé por aquí y no encontré nada pero hoy vuelvo y veo que este rincóncito comienza a poblarse con anécdotas, recuerdos y pensamientos y eso me alegra en este domingo soleado...
Suerte y ya seguiré pasando por aquí con tu permiso...
Besos

silvia dijo...

Cuando vi que tu nuevo trabajo se llamaba CEDACEROS 4, tuve la intriga de averiguar el por qué del título... Así que escribí en GOOGle, "CEDACEROS 4", y me salió el nombre de un hotel de Madrid, con lo que, yo que "soy un poco peliculera", me imaginé que tal vez podrías haber vivido alguna historia interesante en el mismo, que querías recordar...(ya me vale!)

Ahora, ya se me ha resuelto el enigma, el nombre viene de momentos vividos hace años en esa Calle de Madrid...

Bonitos recuerdos...
Saludos

Sergio dijo...

Esa memoria colectvia que nos da permiso de viajar, de imaginar, de compartir.

Saludos Don Javier.

DANDY dijo...

El cine no se llamaba Arniches, sino Cine Panorama, el nombre de Arniches se lo pusieron cuando lo hicieron teatro. Es que yo nací en el número 5 de la calle Cedaceros, junto al cine.