sábado 10 de octubre de 2009

Otoño

Frágil, templada y solemne amada, envuelta en una brisa perfumada, sobre una piedra dada. Caen las primeras hojas del otoño breve y conspicuo. La tarde que acaricia el árbol, te teme y nada.... me abandono un instante ¡ oh diosa ! y lo siento. Esquivo los ardores de la noche espesa, sumergido en la oscura incertidumbre de un abismo infinito, buscando tus caricias en la penumbra cada vez mas profunda de los días regalados que se fueron. Inexorable el tiempo como furiosas olas furtivas, borró en la arena de mis sueños, la palabra mas bella y deseada; amor, que muerte mas inútil.

miércoles 23 de septiembre de 2009

Caracola

Hubo un lugar y un espacio en el tiempo, en el que una hermosa caracola a la deriva, quedó preñada por un océano de dudas profundo e ingobernable y concibió en el fondo espiral e infinito de su ser; todo el universo conocido. Aquel océano, por las dudas se evaporó lentamente, dejando tras de si un frágil mar de incertidumbre. La caracola, exhausta tras el parto, quedó varada sobre la fina arena de una playa de ensueño y allí en la orilla, abandonada a su suerte; entregó un último aliento en forma de suspiro. Será por esto que las caracolas custodian en su interior un antiguo rumor de olas.

martes 30 de junio de 2009

El Pueblo

Erguida en lo mas alto del campanario la pequeña cigüeña de hermoso cuello blanco aguarda impaciente la llegada de su madre. Imponente el nido en el vértice del torreón, contempla la cría desde su atalaya el mundo del común de los mortales. Ahí abajo, la flotante letanía del párroco saliendo de la iglesia, el notario y la alcaldesa camino del cafetín, la indubitable altanería de la estanquera, el breve y discontinuo caminar del panadero. Cejijunto, casi al trote, a grito seco y limpio saluda a destajo Sandalio "el cabrero" raudo hacia "la Caixa". Mohamed evoca su Targuist de la infancia recelando poco antes del mediodía a la sombra del sauce, sentado sobre la piedra enorme de granito. Sábado y frenética actividad en la ferretería. Amarilla la vespa, serpentea las calles mas angostas el intrépido cartero. Por la cuesta va "del caño" bella e inmaculada Rosita la peluquera. La fuente de agua clara y su eterno gorgoteo. Dan las doce bajo el nido; la solemne campana generosa en armónicos que planean como las golondrinas por la serranía, ejerce con grandeza su oficio. Que hermosa la pequeña cigüeña, un día no muy lejano se echará a volar hasta siempre.

martes 19 de mayo de 2009

El Retiro

Adoro el bosque donde habita el Curubí. Puntiagudo y desesperado su canto es tan intenso, que al alba de espesa niebla, orienta a los Taumitas navegantes a arribar al puerto de Asidrón en busca de la preciada corteza del Jirigote, gruesa como el Taucarin; el árbol sagrado de los Choclotes, donde anida el Arvencejo de imponente porte y ojos grises e inflamados que en las noches de luna buena, acecha al incauto Torontillo. Todo el bosque se ilumina de misterio y los seres que lo habitan redoblan la guardia. El silencio impone su ritual sagrado, solo los mas osados reclaman al viento su desazón .

sábado 2 de mayo de 2009

Exantropía

Que breve la tarde, que noche me espera,
cariño y ternura que falta me hiciera.
Tu hermoso cabello, tu encanto sirena
y no el cáliz que amargame el alma y la pena.
Océanos de dudas en sueños me asaltan,
ahogando la nana que arrulla mi cuna.
Será dime amor, que tus labios me faltan,
la verde pradera, el mar y la luna.

De niño soñaba con ser marinero,
de un barco de vela, pirata y bombero.
Jugaba a la guerra con sangre y a fuego,
temía si hacerme mayor para luego,
tener que decirte adiós, si te quiero.

jueves 30 de abril de 2009

La playa

Siempre nos quedará la playa y ese pulso inagotable de las olas en la orilla; donde todo se acaba, donde todo empieza. Fugaces destellos en las crestas y el solemne milagro del amanecer; ese azul verdoso y gris del océano afilado en el horizonte y el tacto infinitesimal de la arena templada. Tenebroso y fecundo el universo sumergido y la brisa sensual y caprichosa, la fragancia arrebatadora del mar. La belleza exuberante y el amor; una ecuación sin limite. Lástima que la vida sea un ejercicio tan breve y en el caos del tiempo seamos un cero infinito a la izquierda. Apenas hemos traspasado los cimientos de la prehistoria y cuanta sangre derramada y cuanta injusticia; por el amor de Dios. Cuantas lágrimas harán falta para dejar de llorar. Siempre nos quedará la playa y ese pulso inagotable de las olas en la orilla; donde todo se acaba, donde todo empieza.

martes 14 de abril de 2009

Cataratas

Vayamos por partes. Si te invitan a pasar cinco días en el Hotel Sheraton de Iguazú, allá donde se rozan tres países, Paraguay, Brasil y Argentina, entre el río Paraná y el Iguazú; a tu izquierda tienes a un tipo tocando con un arpa paraguaya una versión desesperada y suicida del “My Way” de Frank Sinatra, a la derecha una enorme caipiriña hecha a conciencia, frente a ti las imponentes cataratas de la garganta del diablo, sublime y colosal. Metido hasta el cuello en una piscina espectacular de agua templada, es natural que te quedes sin palabras. Si por tu condición de quien sabe que, te asalta alguna duda acerca de lo ético y los placeres de la vida, esquiva el envite. Recuerda entonces la casa de Neruda en Isla Negra o a mi querido amigo y mejor acordeonista Cuco Pérez cuando sorprendido “in fraganti” por Julio Anguita, entonces secretario general del Partido Comunista de España en un ágape con un trozo considerable de empanada gallega en la boca, apenas balbuceando exclamó: esto es lo bonito del socialismo.