viernes, 10 de agosto de 2012

Suipacha 309














De nuevo en Buenos Aires, solo por unas horas de paso a Montevideo, a bordo de este Café de los recuerdos. Salgo a caminar, por la cintura cósmica del sur, piso en la región, mas vegetal del viento y de la luz; siento al caminar toda la piel de América en mi piel ... y un frío tenaz y un viento aprendiz de vendaval, me sacuden el rostro al pasear; la gente a cientos y a tropeles, camina veloz en todas las direcciones posibles, imprimiendo urgencia; un tráfico endiablado a la carga y el obelisco frente a mi ventana; algún café de tantos, impenitente al desaliento, donde parece que el tiempo se detiene por un instante, esos pequeños placeres que dejan las ciudades omnivoras y de nuevo en Buenos Aires como siempre, trepidante al desaliento.