martes, 31 de marzo de 2009

Quintín Cabrera

Quiso el destino, maldita sea la más mala y peor de las suertes posibles que mientras la vida entregaba tus últimos suspiros este doce de Marzo en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid, estuviéramos Ismael Serrano, Fredi Marugán y yo entre otros traficantes de sueños arribando a la ciudad que te vio nacer en otros tiempos no tan lejanos, hace ya unos cuantos años. Que faena Quintín, querido Quintín, querido Cabrera; que lejos queda Montevideo, demasiado tarde y sin remedio. Nos temíamos lo peor, pero lo ocultábamos. Nos lo advirtió Luis Mendo, cariñoso y prudente; parece mentira no volverte a ver, saber que ya no estaras y que llegamos tarde, que no estuvimos ahí un poco antes de que te abandonara la luz para habernos ido contigo penetrando por la sombra hasta donde la vida nos dejara. No nos veíamos ni para la virgen compañero, cualquiera de ellas Quintín, pero te confieso que por dentro te quería y te apreciaba mucho como no podía ser de otra forma y con la lealtad que se debe a un hermano y por eso y gracias compartí contigo y luego con Lole hermosos momentos de la vida más breve y conocí a tus hijos. Espero no olvidarte y recordaré con cariño aquellos encuentros en Anchuras. Te asocio al verano Quintín, tu pipa a los postres con licores, la buena mesa, mantel y copa limpia, pero si acaso apenas nos llegaba, la buena voluntad que la militancia impone y
a compartir. Mira que hay gente que ni vive ni nos deja, pues va el destino y te pone a ti que amabas la vida, la zarpa encima. No tengo derecho a olvidarte, así lo siento. Y no hay "medio y medio" que valga, ni panchos con mostaza en "La Pasiva", ni Candombé, ni Carnaval y el río de la Plata se ha empañado con tu ausencia. Quintín de la barba blanca, de mirada tierna y frágil. Buenazo, te venció la penumbra de estos tiempos de incertidumbre y quien sabe cómo llegar allá donde esté tu querida república. Gracias Quintín, hasta siempre compañero y padre. Adiós hermano, descansa en paz y si en tu mano está, porque estas en el cielo, ruega por nosotros.

11 comentarios:

Al59 dijo...

'Taban jugando a baraja
en la puerta'l cementerio,
todo el mundo se reía,
sólo el muerto estaba serio.

Al sentir tanto alarío,
el muerto se levantó,
apagó todas las velas
y el velorio se acabó.

(Quintín Cabrera, Milonga-niza).

Un gran artista y una gran persona. Que su recuerdo siga dando mucha guerra.

Romano dijo...

Que bueno Javier,,,
Bonitas lineas al amigo,,

K@ri.- dijo...

bello homenaje.... se apago su luz pero que importante que no te permitas olvidarlo!
un abrazo fuerte Javier!

Fernanda Barbagallo dijo...

Jamás dejará de iluminar.
La muerte tiene forma de final y de principio.

lunazul dijo...

Qué difícil es despedir a un amigo...

Frase hecha donde las haya, pero te/os acompaño en el sentimiento.

Un abrazo muy fuerte, Javier.

Rosa Roja y ¿eres real?SI CLARO dijo...

Javier, que decirte ante esa pena y ese sentimiento triste, doloroso y a la vez alegre por haber tenido la suerte de conocerle...

Seguro que hayá donde esté le ha llegado tu pequeño homenaje, se nota que le querias....

Un beso

Ana Gabriela dijo...

Bello homenaje , por eso yo creo en la memoria es la que nos acerca a los que se van de viaje por ahi y nos susurran complices al oido
Un abrazo desde Cordoba Argentina
( Alta Gracia la nombraste mucho en el recital del Orfeo el año pasado )

San dijo...

Hola Javier
te acompaño en el sentimiento ante la perdida de tu amigo.
Se fué de gira... no murió.
un beso
Sandra, de Neuquén

San dijo...

Hola Javier
te acompaño en el sentimiento ante la perdida de tu amigo.
Se fué de gira... no murió.
un beso
Sandra, de Neuquén

Osmar Lopez dijo...

Dijo el Loco de la Colina

Si he de morir mañana
no quiero que me den por muerto
quiero que digan de mi
que estoy en otro tiempo
Por que ningún suceso ha de
trascender el árbol de mis días
que pensativos de si vuelca follajes eternos
Si he de morir mañana
no quiero que me den por muerto
quiero que digan de mi
que estoy en otro tiempo
Por que la muerte es eso
se muere uno...
pero no se calla el pensamiento.

Un abrazo desde Lobos, Argentina

Madame Bovary dijo...

"La muerte no existe. La gente sólo se muere cuando la olvidan. Si puedes recordarme siempre estaré contigo" Isabel Allende.
Un beso.