jueves, 2 de agosto de 2007

ALGARABIA

Se acabaron las mañanas tan dichosas de quehacer, un minuto indiferente se interpuso entre los dos, la autopista ciento veinte se presume universal, la colina allá a lo lejos y ese toro colosal. Tarde de siesta gloriosa y callada, de agosto forzada a no hacer otra cosa, ventana curiosa, la puerta cerrada, un pájaro canta detrás de la almohada. Y llega la noche después de otro día, manzanas al horno quien me mandaría, ciudades que roban la infancia vacía, que mala pata, algarabía. Quien te enseño a tirar de las orejas a los sauces, a soplar a traición por detrás de las rodillas, a ponerte pantalones de tergál por la cabeza, a tomar el sol que guarda la madera del verdugo. Si miro hacia atrás, se apaga la hoguera, no hay luz en la casa, ni perro, ni amigo, el duelo en la mesa, detrás la nevera, araña la manta, me duermo contigo. Del cielo a Narvaez, calculo una hora, aparque señora "la genti labora", que no dice el guardia, se sube al arcén, se sufre en silencio, adiós que te den.

2 comentarios:

Beli dijo...

Javier, querido, en un concierto de Ismael, hace creo que dos años, nos regalaste a mi y a mis amigas un cd tuyo, luego de que te reconociéramos entrando junto a todos los músicos al hotel.

Quiero decirte que me encantó y me encanta, lo sigo escuchando...bastante seguido.

dos km de paciencia es hermosa, definitivamente una de mis preferidas.

Un abrazo grande, espero tenerlos pronto por acá.

Sara dijo...

Querido Javier, Sr. Bergia,

Cómo explicarle lo mucho que extraño sus palabras que hace días no encuentro. Como explicarle lo acompañada que me siento por ellas en las largas y frias tardes de invierno.

Por qué será que en mi vida no tengo la suerte de cruzarme con personas como usted, para tomar mil cafés y alguna caña, y salir sonriendo aún cuando siento que todo se desvanecía.

Mientras espero sus nuevas palabras, le mando un fuerte abrazo que me hubiera encantado darle de verdad, a usted y a todos los habitantes de Peumayén. Hasta que lo encuentré de nuevo, quedaré con su recuerdo.

Mil gracias.