
Ella esquíva la certeza, niega la herida, Circe en una jaula de cristal, rumbo a la deriva por un mar de amargura, remendando olas sin dedal.
He estado en la playa tres días. El mar.... toda una anestesia y si que es verdad que tenía abandonado el blog pero ese soy yo. Aunque no quiero abandonar y volveré como sea a mantener el contacto. Como dicen en Cuba: "En las peores circunstancias, mantendremos las comunicaciones". El verano siempre guarda sorpresas. Hace unos pocos días me reencontre con una amiga de la juventud, resulta que somos vecinos, ella tiene tres hermosos hijos y una vida intensa a la espalda, mucho que contar; yo sigo soltero y todas mis relaciones han sido un fracaso. Han pasado treinta años, estamos de vuelta. Ayer se me coló un pájaro en el salón, le abrí una ventana y después de un rato volando despavorido por toda la casa, se fue. No se leer entre lineas, pero sospecho que la vida en ocasiones, a partir del resultado azaroso de una ecuación asombrosa te deja un mensaje subliminal. Espero estar atento.