viernes, 29 de agosto de 2008

Patering

Me duelen tus enormes ojos negros que reclaman inflamados la esperanza cautiva que agoniza en silencio. El mismo silencio, oscuro silencio, cómplice de todo cuanto se urde en la misma noche de siempre. Indolente la conciencia compartida, la nutrida e implicada corteza social, se despoja de la solapada congoja, con el breve argumento sempiterno y distante del clásico “y qué le voy a hacer”, un típico en la familia. Y mañana siempre llega como ayer, huyendo del qué diré, dejando a sotavento un reguero de caricias rasgadas. Y por calles eternas, presumiblemente dormidas, esquivaremos afilados susurros que atenazan cortantes, la razón
al paso que me lleva indubitablemente hacia ti, que te acerca inevitablemente hacia mí; que nos trae por aquí, por el camino verde que va a la ermita, por la vereda negra de la amargura. Tus enormes ojos negros aún por conocer, explorando atentamente este mundo sin fronteras, un despiadado instante que atenaza la sonrisa, que amordaza la vida. Sigilosa la daga.
Cuánta corbata manchada de huevo frito.

jueves, 14 de agosto de 2008

Retrato

Vine al mundo un mes de junio como no a "La Milagrosa" como el sexto de una de ocho, la familia numerosa. Una infancia primorosa que colmaba mi destino, me llevó como una losa a militar como agustino; que veneno sibilinio, que violencia generosa, yo que hacia los deberes hora en verso, hora en prosa; cuanto aceite de ricino, cuanto ruido de baldosa, la reválida de sexto, los garbanzos en la sopa. Yo que hacía baloncesto, que me dieron una copa, que soñaba con Bonanza, con viajar a Minesotta. Como andaba siempre en danza no sacaba buena nota.
Del rosario y la ordenanza acabé hasta la picota, castigado en la buhardilla, que paciencia por favores, que dolores de rodilla ( sanwiches de los mejores). Entre tanta cortinilla de ambrosías con amores y placeres a porfía con riojas y riberas, me incline mas por las peras que por flores a María, mas de nuevo fui a cagarla poco mas allá de Parla y me aliste de voluntario al ejercito del aire, doce meses tributario desfilando con donaire; a la orden mi sargento nunca quise ser soldado, no me agrada este fregado, no me place el argumento; mi guitarra es de momento la escopeta que he empuñado, mi maleta de canciones es mi único armamento. Por bandera mi ventura sin asiento en este viaje, los recuerdos mi equipaje, tanto amor todo locura. Y allá voy sin darme cuenta como un loco por fortuna, he cumplido los cincuenta dando gracias a la luna. Fiel al tiempo y a la historia se despacha la memoria entre pétalos amargos y laureles con euforia. A la sombra de una herida, ea, paz y después gloria, que mas vueltas da la vida que un burrito en una noria.

sábado, 26 de julio de 2008

Julio

Definitivamente Julio es mi mes querido, difuminados atardeceres que se desvanecen sigilosamente por el horizonte, el sol que se quiebra en el firmamento y muestra su aspecto mas dulce allá en el ocaso de los tiempos, resignado como siempre hasta otro mañana por venir; un clásico. Porque será que el verano es tan corto y Buenos Aires una ciudad enorme y apasionada, de calles eternas y profundas heridas que el tiempo no quiere borrar. Las ciudades son libros que se leen caminando. De Tucumán hacia San Télmo los balcones te susurran de amores y arrabales. Compadre y hermano Quintín que mano tienes para el asado, asadíto y dulce de leche, la matera y la bombíta y ese termo bajo el brazo, calle abajo hacia el puerto y Montevideo.
Cuanto tiempo estaremos muertos che, vivamos pues apasionadamente.

domingo, 27 de abril de 2008

Apocrifolía

Insisto, soy un hombre analógico, un romántico temerario y aventurero ligado emocionalmente a la historia y a la naturaleza. Al Joralillo cuando al amanecer, en los bosques de Efromea seduce a la hembra del Jirjincho con su canto coralino y desesperado. No he vivido nada mas hermoso que un atardecer en la playa de Besmunia contemplando como el sol, en los estertores del ocaso flamea sutilmente la cresta de una ola condenada al promedio. Es asombroso el cauce del Kereléo a su paso por Chumgrim, la ciudad de los Soframitas, cejijuntos guerreros que arrojan fuego por la nariz. Las noches en santa Berena son un disloque para los sentidos. El cielo azul turquesa se tiñe de oro y nácar y un aroma “de a frambuesa” se diluye por las praderas que peinadas de cantueso arrebatan al silencio una brisa aflautada y sibilina. Numerosas son las mañanas de primavera en las que el Nasmuti, el monte otrora volcán sagrado de los antiguos Jusneitas, aparece cubierto de pétalos de Boleia, la flor azul que solo crece en las profundidades del mar dulce de Talonia. En otros tiempos, las imponentes murallas de Adrisdergis, la ciudad de las Mainonias, jóvenes arqueras entregadas permanentemente al placer protegieron a una población diezmada de Amurios, de un ejercito de diez mil Catrianos armados ferozmente hasta los dientes, cabalgando sobre mas de cinco mil Bulotes, veloces palmípedos similares al camello y unos tres mil Elforones, especie de paquidermo similar al elefante, todos ellos comandados por Ajílias Parcas, tirano rey de Catria, la patria del gran poeta Saufos quien antes de suicidarse escribiera las hermosas glorias a Efluvia, diosa del llanto celestial. El mundo es cada vez mas grande y temerario mi añorada Efluvia y las dudas duelen como las horas robadas al sueño que exige razonablemente la noche divinamente estrellada; ahora bien, no es mas pequeño ni el amor que estimo necesario para salir a tu encuentro, ni la celosa herida que sin tregua, pretende socavar mi irrevocable decisión de vivir amándote apasionadamente hasta el final de mis días......oyes.

lunes, 14 de abril de 2008

Jardines en el Cielo

Hace tiempo que no atiendo al universo que me ofrece el infinito derroche inagotable de galaxias y planetas. Ajeno a la sustancia indispensable que alimenta el pensamiento, la mística y la ciencia, la música y el verso; me entrego ingenuamente a la rutina de lo breve, la culpa y el lamento va por días; la táctica y el gesto. Consciente de lo efímera y aciaga que suele ser la vida, me empeño en todo aquello inconsistente que resuelve en lo inmediato. Esquivo a duras penas maldiciendo los enredos del destino. Las horas de oficina para aquellos con cara de pepino. La turbia magia negra, la blanca medicina, la dieta del serrucho, la piel con vaselina. Las noches de cabiria, las duchas de agua fría, la misa y el rosario con flores a María. Me pesa todo el resto de este sueño que al cabo por siniestro total y no parcialmente indigesto, vandálico y funesto; al fin se torna en gesto y con vehemencia, machaca la conciencia; el delicado espíritu incipiente, lacónico y modesto, la fuente de la vida, de cada día nuestro, el pan que rico aguarda tan tierno en aquel cesto; las suaves primaveras, los cánticos tan bellos, caricias, ambrosías, apasionados cuentos, batallas empatadas marcadas en los huesos, heridas mal curadas, históricos excesos. Que lastima Belinda, que amores son aquellos, laureles de otro mundo, jardines en el cielo.



martes, 8 de enero de 2008

Feliz Año Nuevo

Feliz Año Nuevo, querida familia. Últimamente he de reconocer que estoy algo espeso y breve, I know, casi un mes sin dejar nada escrito en este incipiente blog. ¿Seré un vago?.... por favor señorita, no quisiera. Lo que pasa es que tengo un ritmo que no me lo merezco. Todos los años lo mismo, me suena a aquello de las manos frías y el corazón espeso. El puente entre el otoño sibilino y el invierno feroz, la navidad, el árbol y el nacimiento; las emociones contrastadas, la familia y uno mas, la prematura oscuridad que deja el atardecer, la certeza inevitable de cerrar uno y otro año , los propósitos para el que empieza, para que vivir si no; Un clásico. Este año nuevo quisiera ser mas emprendedor, como siempre. Tengo ocho nuevas canciones para un próximo disco, estoy en ello, porque lo que no te tumba te hará mas fuerte y que así sea, firme como el unicornio, muchos deseos por cumplir, proyectos cercanos, algunos viajes pendientes, una gira con Ismael Serrano por delante. De lo bueno que la vida nos pueda ofrecer a todos los que estamos en este barco, os deseo lo mejor de todo corazón para este año 2008 en el que por cierto cumpliré si Dios quiere los cincuenta, una edad de vértigo pero ciertamente hermosa. Ahora, como debe ser mas que nunca, hasta un nuevo encuentro, un abrazo enorme y muchos besos, salud y amor.
Foto: Ismael Serrano, Javier Bergia, Silvio Rodriguez

martes, 6 de noviembre de 2007

Agua

Encontré tus pendientes en el aljibe una mañana de navidad, cuando rompía las horas el frío imponente de otro invierno precoz; intenso y profundo letargo como el océano de tu silencio. Para que me preguntaba dispuesto, otro café prematuro. Y así el perfume de tu cuerpo inundaba toda la estancia, alentando tu pelo castaño un recuerdo en la nostalgia; sobre la almohada vencida, compañera de otros tiempos, en los que tres horas de sueño hicieron una fortuna y los días de caricias racimos de gloria vieron, que dejaban con tu ausencia un acicate imborrable. Será tarde me pregunto, sin querer hacer un drama, pues la luna esta preciosa depilandose en mi cama. Bellas palabras heridas, de muerte en el fregadero; arrumacos de cocina con el viento que se fueron, a algún lugar de otro mundo donde habita la memoria, que guardan las olas cautivas en la playa de mis sueños.