lunes, 11 de junio de 2012

Tenerife

Salimos de Madrid el 4 de Junio, justamente al día siguiente de mi cumpleaños, a las 10 y media de la mañana, rumbo a Tenerife. Dos horas largas después, justamente cuando el viaje empieza a ser moderadamente inquietante se divisa a la derecha la imponente cima del volcán del Teide por encima de unas nubes blancas, impolutas y densas. Al bajar del avión, nos sorprende una brisa más bien fresca, que para mi gusto, es una delicia. Nos transporta hasta el hotel una pequeña furgoneta que a gran velocidad acomete una bajada larga y vertiginosa por una concurrida autovía hacia el Puerto de la Cruz. A la izquierda y salpicando una ladera colosal, multitud de casas de campo y edificios dispares se asoman frente a un océano atlántico de un azul profundo, entre una vegetación exuberante. Llegamos al hotel. Salgo a pasear por las calles de esta ciudad en las que en otros tiempos, los de la guerra civil, mi abuelo, daba clases de canto y dirigía el conservatorio. Todavía conserva Santa Cruz, algunas de esas casas y palacetes románticos del siglo dieciocho con sus cocheras y balcones coloniales. Delicados parques abigarrados de palmeras, dragos y exóticas casuarinas engalanados con bustos y esculturas de personajes ilustres y a escasos metros del hotel, el teatro Gimerá, coqueto e impenitente al tiempo, donde todavía resuenan en las paredes los aplausos y ovaciones de grandes operas y zarzuelas, y en el aire que lo llena, aún se intuye el perfume de señoras emplumadas, narcotizadas por la voz de aquellos tenores al paso de una furtiva lágrima.

sábado, 26 de mayo de 2012

Viaje a Mérida

Viajar de Madrid a Mérida en esta efímera primavera que nos deja el cambio climático que se evidencia, es sin embargo, un deleite para la vista y un repaso a la memoria particular de este que suscribe este blog. Salimos de Madrid a las diez de una mañana de viernes, que apunta calurosa. Al volante de la expedición, Marilyn Ramírez, bajista a la sazón del grupo de rock Tres Trece. Apenas transcurridos cuarenta y cinco minutos por la autovía de Extremadura y habiendo dejado a la derecha, Navalcarnero, La torre de Esteban Hambrán, Mentrida y la entrañable cuenca del Alberche, tierra de buenos vinos y gente alegre; atisbo a la izquierda y al fondo de una imponente llanura, los montes de Toledo y más cerca, la Ermita de Val de Sto. Domingo, una vez más, suspiros y lamentos, pues en la pequeña aldea del mismo nombre, pase quince de los más hermosos años de mi vida. Pasados unos minutos y apenas restaurada la conciencia, Talavera de la Reina, y un poco más allá, enormes extensiones de dehesas y encinares de notable belleza, salpicadas al azar de reses bravas que pastan a su antojo. Oropesa a la izquierda con su imponente parador fortificado, otrora villa entre otros, de Don Fernando Álvarez de Toledo, nombrado por los Reyes Católicos, conde de esta Villa. La Central Nuclear de Almaraz y un poco más allá, Turgalium, que dirían los romanos, ahora Trujillo, tierra de conquistadores, de imponente plaza presidida por una estatua ecuestre de Francisco Pizarro. Parada obligada en el restaurante de mala rima, La Troya; que bien generosa en viandas es esta posada. Navalmoral de la Mata, en el seno de un majestuoso valle que presiden los montes de Gredos, salpicados entre otros ríos por el Tiétar y alegres pueblos como los de la comarca de la Vera, Candeleda, Jarandilla, Jaraiz, Losar, Madrigal, Valverde, Cuacos y algunos cuantos más; clavados en mi corazón como alfileres; son recuerdos impagables de mi adolescencia. Al fin llegamos a Mérida y el Guadiana y un sol de justicia nos saludan al paso por el puente romano. El concierto en este nómada Café de los Recuerdos, un placer para unos y otros; unos limando pequeños detalles y otros regalándonos un cariño impagable. Gracias. Volvemos a casa. Buen fin de semana. Besos y abrazos para todos.

martes, 27 de marzo de 2012

Pura Vida


Me dijeron que en Managua hacía mucho calor, pero esta ciudad, es un horno con un coloso termostato al amparo de un sol despiadado. La mínima brizna de aire templado que te acaricie la espalda, es un derroche de placer. Conviven la evidente opulencia y la pobreza de solemnidad, el neo liberalismo salvaje y la venta ambulante, se mimetizan los despojos por las veredas y las calles y las aceras aún reflejan debastadores episodios recientes de terremotos y guerras fratricidas. Las revoluciones se agostan en los cuarteles. Doy fe sin embargo, de que este país reserva una belleza exuberante y sus gentes tienen en la mirada, la luz que ilumina la razón. Dios todo poderoso y eterno, si acaso también contemplas el hermoso azul celeste estrellado de Nicaragua, no le pidas tanto a los pobres, porque aquí, como en tantos otros mundos posibles, la injusticia, la esperanza y la alegría conviven, pero claman al cielo.

sábado, 24 de marzo de 2012

Un lugar bajo la luna

Abandonado tenía este blog. Como un cuaderno moribundo; mira que soy. Dejarme llevar por el rumor interior de las olas, de un mar profundo....que irse. Irsus!!, venirsus!!, nominativo de la segunda declinación. Así gritaba aquél paisano a lomos de su caballo a los ojeadores, aquella madrugada fría de cacería, por los terruños embarrados de Val de Sto. Domíngo, Toledo. Rilke, Rainer María, decía que era el ombligo del mundo. Eran otros tiempos. Aquí en Costa Rica, mi nostalgia se combate sola, con la brisa que peina los volcanes y las palmeras de las playas vírgenes. Suspendido en una hamaca amarrada a dos hermosos arboles de mango, me pregunto acerca de mi; apenas me he hecho caso estos últimos quince años. Al envite permanente de la duda, en el fragor de la soledad despiadada, la melancolía se solapa y gobierna el pequeño junco a la deriva que es mi vida, y el corazón abandona el timón de la esperanza, acaso de volver a palpitar al rumor de esa caricia rasgada por los amores que dejan huella. Lo que los años dibujan en el rostro de mirada triste y profunda. Al raso del universo infinito y oscuro que nos contempla, presiento la ternura de una Diosa tapándome en lo mejor de los sueños, al fulgor de las estrellas.

lunes, 6 de junio de 2011

Que será de nosotros.

A las nueve de la mañana, Córdoba respira limpia y fresca. El sol amenaza con desplomarse sobre nuestras cabezas, pero hasta mediodía nos dará una tregua. Corre el mes de Julio por la aljafería y anuncian campanas, que las diez al punto llegan. Me subo a un tren con destino a Valencia. De Ecija a Espeluy, un anciano recorre el vagón lentamente con el rostro estreñido, intentando adivinar los imperceptibles números que supuestamente impresos están sobre los asientos. ¡¡Que busca jefe!! le increpa a grito pelado otro de no menos edad al paso. “Doce A” le contesta el primero. “Palla, mas palla” concluye el segundo. Se aleja el anciano a paso decrépito por el vagón de marras, el de la tercera edad; aquella que por derecho debiera ser la del júbilo. El tren se abre paso por los campos de Andalucía. Olivos a la izquierda, encinas a la derecha; la vía por delante. Que será de nosotros cuando seamos viejos.

sábado, 21 de mayo de 2011

Ya basta


Decía Don José Ortega y Gasset que individual o colectiva, la juventud necesita creerse, a priori, superior. Claro que se equivoca, continuaba; pero éste es precisamente el gran derecho de la juventud: tiene derecho a equivocarse impunemente. Yo me pregunto ¿acaso están los adultos desencantados, en posesión de la verdad? Que grande es la gente joven. Estaba cantado porque la situación es insostenible. Huele a podrido. Solo los jóvenes de espíritu tienen esa habilidad y la han organizado porque no tienen nada que perder y mucho que exigir. Ya era hora. Probablemente los políticos desde sus escaños aterciopelados contemplen ésta sentada con cierta nostalgia. Ellos también fueron jóvenes no hace tanto tiempo y lucharon por unos ideales; pero un día entraron a formar parte del lobby de los que ejercen el poder a escala piramidal; las finanzas, la justicia, la política, los grandes monopolios, etc. Solo hace falta cierta discreción, lealtad a quien corresponda y a ser posible buena percha. Con un poco de habilidad, se llega muy lejos en poco tiempo, una inversión segura. Luego no es fácil renunciar a tantas prebendas y emociones, pero para entonces, con un poco de suerte, se han perdido los escrúpulos. A la postre, una jubilación desproporcionada y un cargo vitalicio de consejero en alguna entidad financiera o en otra empresa del estado sigilosamente privatizada. Es lo que tiene la democracia moderna; cultivar los valores sagrados. Pero los jóvenes una vez más han roto la monotonía y han salido a la calle, porque la historia se repite. Ya basta.

sábado, 23 de abril de 2011

A los toros

Nunca hable de toros en esta plaza, eso tan nuestro. Allá donde se juntan la aristocracia y el pueblo, el señorío y la chusma. A mama le encantaban los toros y los toreros. Hace unos meses, me invitaron a una corrida de la feria de Valdemorillo. Tengo entendido que se trata de una de las ferias más importantes y antiguas de las que se celebran en España y por lo tanto en el mundo. España y el mundo. En algunas ocasiones he oído decir aquello de que el toro bravo no existiría si no fuera por las corridas. El pollo al chilindrón tampoco existiría si no fuera por el chilindrón que como todo el mundo sabe es un juego de naipes.
Preludio de clarines, cornetas y tambores; lo impone el protocolo. Comienza la fiesta. Concedido el pertinente permiso a los alguacilillos, paseíllo por el coso hasta el palco de presidencia. Se acusa la jerarquía en el desfile de las cuadrillas. Matadores, banderilleros, picadores en sus monturas, monosabios, areneros, tiro de mulillas y mulilleros. Seis toros seis aguardan en los chiqueros.
Es imponente ver salir al morlaco con impetuoso y razonable genio, a la defensiva de quien se siente acorralado. Qué hermoso animal. En los lances de recibo, atiende al engaño con noble bravura. Brinda el diestro, montera en mano que arroja al ruedo con garbo y destreza, la muerte del astado al respetable. Suerte de banderillas y picadores. Derrama el toro a borbotones, sangre por los costados. Como colofón a esta diabólica faena y en el mejor de los casos, se pasaporta al rumiante con una estocada en todo lo alto.
Ruego a Dios si es que se tercia, que tenga a bien disponer en el cielo de un hermoso prado para este imponente animal que desde tiempos empapa con su sangre la arena de todas las plazas de este mundo.