Sentado en una piedra tapizada me dejo persuadir por el éxtasis eterno y fecundo instante de la vida regalada, la mas grande de todas las proezas. Exhausto me evaporo e imploro a la memoria y la conciencia. Cencerros centenarios ocupan el espacio al libre albedrío. Constato lo litúrgico y solemne del momento evitando sin esfuerzo el aviso impertinente del deber impuesto. Encuentro en este lapsus el bienestar de la ausencia de uno mismo que aviva en el alma siniestros caminos de natural armonía. No somos nuestros. El cuerpo derrotado revisa sus funciones, la mente se aventura en otra dimensión desconocida en busca del calor primario de la vida y regreso en un zarpazo, al embarazo placentario claroscuro y primerizo de todos los tiempos. La penumbra se aproxima veloz por aquel cerro. Esquivo nuevamente la llamada impertinente que rompe el trance. La noche se adueña del mundo en un momento. Regreso al polo neutro. Amo la vida a cualquier precio.
jueves, 5 de marzo de 2009
Éxtasis I
Sentado en una piedra tapizada me dejo persuadir por el éxtasis eterno y fecundo instante de la vida regalada, la mas grande de todas las proezas. Exhausto me evaporo e imploro a la memoria y la conciencia. Cencerros centenarios ocupan el espacio al libre albedrío. Constato lo litúrgico y solemne del momento evitando sin esfuerzo el aviso impertinente del deber impuesto. Encuentro en este lapsus el bienestar de la ausencia de uno mismo que aviva en el alma siniestros caminos de natural armonía. No somos nuestros. El cuerpo derrotado revisa sus funciones, la mente se aventura en otra dimensión desconocida en busca del calor primario de la vida y regreso en un zarpazo, al embarazo placentario claroscuro y primerizo de todos los tiempos. La penumbra se aproxima veloz por aquel cerro. Esquivo nuevamente la llamada impertinente que rompe el trance. La noche se adueña del mundo en un momento. Regreso al polo neutro. Amo la vida a cualquier precio.
jueves, 12 de febrero de 2009
Febrero capa y sombrero
domingo, 28 de diciembre de 2008
Puerto Pirámide
Una recta infinita y firme divide sutilmente la imponente y apacible caldera; colosal el valle que peina una luz indulgente propia de estas latitudes; todo sigue como se dispuso hace millones de años, apenas alterado el paisaje se presenta fastuoso y sobrio el Valle de Chubut, allá donde la gente tiene la sonrisa amplia, generosa y sobrada, noble la mirada pura y frágil; sea por esto que las ballenas eligieron desde que el mundo respira hondo, la hermosa costa de Puerto Pirámide para dar a luz a sus ballenatos, mientras los machos solitarios enfilan hacia el sur sus voluptuosos morros en busca de aguas mas frías. En los atardeceres de primavera y sólo aquí por voluntad divina, el sol al caer la tarde se da la vuelta un instante para despedirse del día. Bien enraizada, femenina, voluptuosa y adolescente, la Patagonia da la bienvenida o despide al viajero desde un pequeño aeropuerto. Los vientos soplan a la deriva en Playa Unión, indulgentes silban viejas canciones aprendidas de marinos galeses y aventureros que por estas tierras encontraron refugio. Mas allá del sur, donde aguardan los pingüinos, la vista se alarga y nutre el alma de una serenidad que armoniza con el entorno, solo el aire enloquecido afortunadamente rompe el silencio, la belleza, como Dios manda, está en todas partes.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Al Maestro, Poeta y Amigo Mario Trejo
Escrito está y es de dominio público,que los poetas merodean mas cerca del cielo que el resto de los mortales, aún a pesar de que el papa de Roma con la celosa autoridad que le confiere la tergiversada historia, les haya privado de visitar en los días rebeldes del otoño universal, el limbo de los justos, ese misterioso bosque inerte, archipiélago infinito de olores, donde se funden la incertidumbre y el sosiego y habitan de forma permanente y a modo de exposición los mas inocentes de todos los mundos posibles.El poeta en vida, sin querer forma parte del mobiliario urbano, asume de manera natural y nada forzada, ser la materia del objeto del que se alimenta, se puede llegar a ser de cualquier materia por conocer, después de ser poeta. Sírvase habitar las esquinas donde el viento se rompe en un capricho infinito y breve, adentrarse como el buey lo hace desde hace siglos, en la gruesa corteza del roble y una vez instalado en el ritual caleidoscopio que precede al trance, sin perder la calma, compartir con la hormiga paranoica el delirio de otro espacio-tiempo, los pasillos afilados y estrechos del crudo invierno, la soledad y el silencio, el color de la sangre, la ausencia de luz, el grito ahogado, el amor a dos cuadras, la vida y la muerte.
Es pues poeta aquél díscolo ángel caído, rebelde guardián del botiquín sagrado que atesoran las musas allá en el firmamento de todos los tiempos. Reclaman, vocean e invocan a gritos sobre el pétreo texto apasionadamente hasta querer morir, testigos y dibujantes de todos los instantes, ese otro mundo sin tiempo; a sabiendas como el cantor que no es fácil sacar una pena con unas pinzas de depilar.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Al poeta y Amigo Mariano Schuster ( Musica para Buenos Salvajes, Mariano Schuster, Buenos Aires, 13 Noviembre 2008 )

La poesía de Mariano Schuster, es firme, sedante, longitudinalmente alargada y fecunda. Reposa observador del entorno que se consume como el cigarro en el cenicero, seguro de la inminente llegada de una solución razonable a un mundo abocado al desastre como la patria azul, blanca y azul, que anda siempre prometiendo. Mantiene el texto un ritmo sutil y permanente, la brocha no es gruesa, no hay necesidad. Hábilmente dibuja con apenas tres colores, paisajes cercanos repasando la historia mas caliente, aún templada por los románticos revolucionarios, con un comedido ápice de nostalgia. La revolución, aquella indomable con barba, que descansa en el diván de los sueños vividos junto al sillón de orejas donde Rilke, apurando el ultimo tirito de rape danés, reclama a media voz a los poetas en la penumbra, ese espiritu comprometido que se desvaneció allá por los sesenta. La militancia que el tiempo pulveriza antes de lo previsible. Mariano, cristalino y liviano, curandero eficaz. Schuster observador de un mundo que apenas respeta ya lo esencial, la distancia corta, a raudales disiente en lo inherente del catálogo de porcelanas rotas; no apura el vaso, degustador del plano medio, administra con paciencia sibilina el tiempo y la pausa con eficaz estilo, sin contundencia innecesaria; se aproxima cauto al lugar de los hechos y resume con suficiente extensión causa y efecto, moldea el espíritu de lo esencialmente universal sin dañarlo, conocedor por otras veces que no vienen al caso del valor de lo breve, de aquello que se nos precipita y nos desvela el sueño, aquello que reclama presencia textual y literaria con forma y apellido en las noches de farra silenciosa y bonaerense. Sabe una vez mas el cantor que no es fácil vivir sin el perfume que deja la irreparable distancia que nos presta la memoria.
martes, 14 de octubre de 2008
Si no fuera por amor
Alguien sube una persiana a traición, violentamente; amanece sutilmente, da las cinco una campana. Ayer dije hasta mañana y ya es hoy tan de repente, se levanta el contingente, vaya noche toledana. Se despiertan los colores, la ciudad se despereza y allá van a la cabeza los primeros proveedores. Ya se prenden los motores y se apagan las farolas, se preparan largas colas de presuntos conductores. Por un tubo que derroche, el de escape de energía, con que gesto y alegría cada cual lleva su coche, el coupé para la noche y el cherokee por el día, hay que ver que analogía, a vivir a troche y moche. Es urgente un ejercicio de control y rebeldía, condenar el desperdicio, esa injusta economía, que mantiene complaciente al poder en su poltrona, a la banca impunemente y en palacio a la corona. Es de nota la firmeza con que actúa la justicia, a la usura y la avaricia se la absuelve con destreza. Y es que puede el mas letrado a los ojos de la gente, condenar al inocente y salvar al que es malvado. Menos mal que el vaticano, que predica en la pobreza, nos dispensa fortaleza y nos bendice con que mano; nos perdona los pecados de cualquier naturaleza y así limpios y amparados; venga, al cielo de cabeza. Que bonito es por favor, esa mágica utopía, esa dulce melodía que se incuba con calor. No se yo que es lo que haría si no fuera por amor, no se yo si cantaría, te lo dice un cantautor.
lunes, 6 de octubre de 2008
Quijótesis
Al cabo de los años que he vivido no tengo la certeza del erizo, que sabe que detrás de la corteza quizás reposa el grillo en el olivo. Me pesa la cadera y el olvido, la frágil sutileza del otoño, el pétalo, la rosa y el martillo, la duda de querer y no haber sido. Adoro el universo conocido, la luna en su geométrico esplendor, el sol que nos dispensa su latido, allá donde haga frío o hace calor. Que hipótesis la suerte y el destino de un mundo tan injusto y tan atroz. Que necio es entregarse a la rutina sabiendo que hay que hacer oposición. Amargo es el sabor de la derrota y dulce del triunfo es el licor; el resto como el agua no se nota, no esta en ninguna escala de valor. Vivimos condenados por la historia, de espaldas a la luz y a la razón, girando día y noche en esta noria, sin una convincente explicación. Hermosos son los días de la vida, aquellos que vivimos con pasión, que importa si es utópico o en vano; los sueños son también una ilusión. Que hipótesis la suerte y el destino de un mundo tan injusto y tan atroz. Que necio es entregarse a la rutina sabiendo que hay que hacer oposición.
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